Todos los cambios en la vida de un niño, crean un impacto en este, este impacto puede manifestarse de distintas maneras, emocionalmente, conductualmente, etc. Acompañar al niño emocionalmente durante este proceso es muy importante. Por ello informarse sobre posibles conductas que el niño puede manifestar es muy importante, ya sea para prevenirlas o para remediarlas.
La llegada de un nuevo miembro en la familia provoca muchos cambios. Además, al existir un nuevo integrante, la atención de los padres pasa a ser compartida.Esto puede crear en el hermano mayor un sentimiento de reemplazo, además de la posibilidad de que este sufra regresiones (volver a necesitar pañal, hablar con un vocabularios más "infantil", etc) con la finalidad de recuperar esa atención que sienten perdida.
Para evitar esto, lo mejor es preparar al niño para la llegada de su hermano. ¿Como podemos hacer esto? Existen distintos métodos:
- Hablando al niño sobre la llegada del nuevo hermano, aunque creamos que el niño es muy pequeño y no parezca entenderlo, es útil que empiece escuchar el nombre de su futuro hermano.
- Tratar de hacer entender al niño que la llegada del hermano no significa una sustitución.
- Evitar las comparaciones entre hermanos.
- Validar las emociones del niño. Escuchando al niño expresarse y no castigándolo por sentir celos.
- Crear un clima familiar agradable: pasando tiempo en familia o realizando actividades que el hermano mayor disfrutaba antes de la llegada del hermano.
- Incluir al niño en el cuidado del hermano. Es importante que la implicación no sea excesiva y que siempre sea realizada bajo la supervisión de los padres.
- No manifestar preferencias.
- Pasar tiempo con el hermano mayor.
- Explicar la situación del hermano mayor a familiares cercanos y amigos.
- Enseñar al niño las ventajas de tener un hermano pequeño.
Estos métodos ayudarán a evitar que ese sentimiento de reemplazo aparezca.
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